Santa Teresa de Calcuta (5 de septiembre)
Santa Teresa de Calcuta fue una de las figuras católicas más reconocidas del siglo XX por su entrega a los pobres, los enfermos y las personas abandonadas. Fundadora de las Misioneras de la Caridad, dedicó su vida al servicio de los más necesitados y se convirtió en un símbolo de caridad, misericordia y esperanza. La Iglesia la canonizó en 2016 y celebra su memoria el 5 de septiembre.
Fecha del santo: 5 de septiembre

Patrono de
- Las personas pobres y necesitadas
- Los enfermos y las personas abandonadas
- Las personas sin hogar
- Los voluntarios y quienes trabajan al servicio de los demás
- Las obras de caridad y misericordia
- Quienes buscan consuelo en momentos de sufrimiento
Historia de Santa Teresa de Calcuta
Primeros años y vocación religiosa
Santa Teresa de Calcuta nació como Anjezë Gonxhe Bojaxhiu el 26 de agosto de 1910 en Skopie, entonces perteneciente al Imperio otomano. Desde muy joven sintió una profunda inclinación hacia la vida religiosa y hacia el servicio a los demás.
A los 18 años dejó su hogar para ingresar en las Hermanas de Loreto. Su vocación la llevó primero a Irlanda y posteriormente a la India, país en el que desarrollaría la mayor parte de su vida religiosa y de su misión.
En Calcuta comenzó dedicándose a la enseñanza. Durante años trabajó como profesora y llegó a ser directora de un colegio para niñas. Sin embargo, poco a poco fue creciendo en ella el deseo de salir de los muros del convento para acercarse a quienes vivían en la pobreza más extrema.
La llamada a servir a los más pobres
En 1946, durante un viaje en tren, Teresa experimentó lo que describió como una llamada interior a abandonar la enseñanza convencional para ponerse al servicio de los más pobres. A partir de entonces comenzó un nuevo camino espiritual que la llevaría a las calles de Calcuta.
En 1950 fundó las Misioneras de la Caridad, una congregación dedicada especialmente a atender a personas que carecían de hogar, enfermos, moribundos y seres humanos rechazados por la sociedad.
Su espiritualidad estaba profundamente centrada en Cristo y en la idea de reconocerle en cada persona necesitada. Para Teresa, ayudar a alguien que sufría no era únicamente una labor social, sino una forma concreta de servir a Dios.
Las Misioneras de la Caridad y su expansión
La obra de Santa Teresa de Calcuta creció rápidamente. Las Misioneras de la Caridad comenzaron a abrir comunidades y centros de atención en distintas partes de la India y, posteriormente, en numerosos países.
Teresa se hizo especialmente conocida por su cercanía con personas que vivían en condiciones de extrema pobreza. Visitaba lugares donde otros apenas querían entrar y procuraba que quienes estaban enfermos, solos o próximos a morir pudieran recibir atención y, sobre todo, sentirse queridos y acompañados.
Su trabajo llamó la atención internacional y recibió numerosos reconocimientos. En 1979 fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz por su labor humanitaria.
A pesar de su creciente fama, procuró mantener un estilo de vida sencillo. Su mensaje insistía en que las grandes obras podían comenzar con pequeños gestos de amor, servicio y compasión hacia la persona que se encontraba delante.
Una vida de oración y servicio
La espiritualidad de Teresa de Calcuta estaba estrechamente unida a la oración. Para ella, la actividad exterior debía nacer de una relación profunda con Dios.
Uno de los textos bíblicos que marcó especialmente su vida fue el pasaje en el que Jesús dice en la cruz: «Tengo sed». Teresa interpretó estas palabras como una llamada a responder al amor de Cristo mediante el servicio a los más necesitados. El propio Dicasterio para el Culto Divino destaca esta dimensión como uno de los elementos centrales de su espiritualidad.
Su camino espiritual también estuvo acompañado durante años por una profunda experiencia de oscuridad interior. Sin embargo, continuó cumpliendo su misión y ofreciendo sus dificultades a Dios. Esta dimensión de su vida muestra que la santidad, según su ejemplo, no significa ausencia de sufrimiento o dudas, sino perseverancia en el amor incluso en los momentos más difíciles.
Muerte y canonización
Santa Teresa de Calcuta murió el 5 de septiembre de 1997 en Calcuta, a los 87 años. Su muerte provocó una enorme manifestación de cariño y reconocimiento en todo el mundo.
Fue beatificada por san Juan Pablo II en 2003 y canonizada por el papa Francisco el 4 de septiembre de 2016. Desde entonces, su figura ha continuado siendo un referente para quienes buscan vivir la fe mediante la caridad y el servicio a los demás.
En 2025, su celebración fue incorporada al Calendario Romano General como memoria libre, fijándose el 5 de septiembre como día de su celebración litúrgica.
Cuándo pedir su ayuda
Santa Teresa de Calcuta puede ser una figura especialmente cercana para quienes atraviesan situaciones de sufrimiento, soledad o necesidad. Su ejemplo invita a pedir a Dios fortaleza y esperanza, siguiendo el modelo de caridad que ella vivió durante toda su vida.
Se puede recurrir a su intercesión especialmente:
- Cuando se atraviesa una situación de pobreza o necesidad.
- Cuando una persona se siente sola o abandonada.
- Ante la enfermedad de un familiar o ser querido.
- Cuando se necesita consuelo en momentos de sufrimiento.
- Para pedir fortaleza ante las dificultades de la vida.
- Cuando se desea recuperar la esperanza.
- Para pedir ayuda para servir mejor a los demás.
- Cuando se quiere crecer en caridad, generosidad y compasión.
- Para acompañar en la oración a personas sin hogar o que viven en situaciones de extrema necesidad.
- Cuando se busca inspiración para realizar obras de misericordia.
Rezar a Santa Teresa de Calcuta no significa esperar una solución automática a los problemas. Su ejemplo recuerda que la oración también puede transformar el corazón de quien reza, ayudándole a afrontar las dificultades con mayor fe, esperanza y amor.
Oración a Santa Teresa de Calcuta
Santa Teresa de Calcuta,
sierva humilde de los más pequeños,
enséñame a reconocer a Cristo
en cada persona que sufre.
Ayúdame a no permanecer indiferente
ante quien necesita consuelo,
una palabra, una mano amiga
o simplemente compañía.
Dame un corazón generoso,
capaz de servir sin esperar recompensa,
y una fe firme para perseverar
cuando lleguen el cansancio y la dificultad.
Santa Teresa de Calcuta,
intercede por los pobres,
por los enfermos y abandonados,
y por quienes han perdido la esperanza.
Enséñame a vivir con sencillez,
a amar con misericordia
y a llevar un poco de luz
a quienes caminan en la oscuridad.
Amén.
