Santos Inocentes (28 de diciembre)
Los Santos Inocentes son recordados por la Iglesia como los niños que murieron por orden del rey Herodes en su intento de acabar con el Niño Jesús. Su memoria ocupa un lugar muy especial dentro de la tradición cristiana, como símbolo de inocencia, pureza y entrega. Son invocados especialmente por los niños, las familias y quienes buscan protección frente al sufrimiento injusto.
Fecha del santo: 28 de diciembre

Patrono de
- Los niños pequeños
- Los bebés no nacidos
- La infancia inocente
- Las familias que atraviesan la pérdida de un hijo
- La protección de los más vulnerables
- Las víctimas inocentes de la violencia
- Las madres embarazadas
- Los niños enfermos
Historia del santo
La amenaza del rey Herodes
La historia de los Santos Inocentes aparece en el Evangelio de San Mateo. Tras el nacimiento de Jesús en Belén, unos sabios de Oriente llegaron preguntando por el nuevo rey de los judíos. La noticia despertó el temor del rey Herodes, que veía peligrar su poder.
Al sentirse amenazado, Herodes ordenó la muerte de todos los niños menores de dos años nacidos en Belén y sus alrededores. Su intención era eliminar a Jesús, aunque desconocía cuál era exactamente el niño que buscaba.
El sacrificio de los niños inocentes
Aquellos pequeños, que la tradición cristiana recuerda como los Santos Inocentes, murieron sin conocer el motivo de aquella persecución. La Iglesia los honra como mártires porque entregaron su vida de manera involuntaria por Cristo.
Aunque no pudieron pronunciar su fe con palabras, su muerte quedó unida para siempre al nacimiento del Salvador. Desde los primeros siglos del cristianismo fueron venerados como testigos silenciosos de Jesús.
Su lugar en la tradición cristiana
Con el paso del tiempo, la devoción a los Santos Inocentes fue creciendo en toda la Iglesia. Su fiesta quedó fijada el 28 de diciembre dentro del tiempo de Navidad, pocos días después del nacimiento de Jesús.
Esta celebración recuerda el sufrimiento provocado por la injusticia humana, pero también la esperanza cristiana. Los Santos Inocentes representan la dignidad de toda vida humana, especialmente la más frágil y desprotegida.
Un símbolo de inocencia y protección
Hoy los Santos Inocentes siguen siendo un símbolo profundo de pureza, fragilidad y protección divina. Muchas familias les rezan pidiendo amparo para sus hijos, ayuda en embarazos difíciles o consuelo ante el dolor de una pérdida.
Su memoria invita también a cuidar la vida, proteger a los pequeños y mirar con ternura a quienes más necesitan defensa y consuelo.
Cuándo pedir su ayuda
Es habitual rezar a los Santos Inocentes en momentos como estos:
- Cuando se pide protección para bebés y niños pequeños
- Durante el embarazo, especialmente si existe preocupación o miedo
- Ante enfermedades infantiles
- Cuando una familia espera un nacimiento
- En situaciones de pérdida gestacional o duelo por un hijo
- Para pedir consuelo tras una pérdida familiar relacionada con la infancia
- Por la protección de los niños frente a la violencia, el abandono o el sufrimiento
- Para encomendar a hijos recién nacidos
- Cuando se desea rezar por los niños más vulnerables del mundo
Oración a los Santos Inocentes
Oh Santos Inocentes,
pequeños mártires del Señor,
vosotros que fuisteis llamados
a dar testimonio con vuestra vida,
escuchad nuestra oración.
Proteged a los niños del mundo,
velad por los recién nacidos,
acompañad a quienes esperan un hijo
y dad consuelo a quienes sufren su ausencia.
Interceded ante Dios
por las familias que viven con miedo,
por los pequeños enfermos,
y por todos los inocentes que padecen injusticia.
Que vuestra pureza
y vuestra cercanía al Señor
nos alcancen paz,
esperanza y protección.
Amén.